Año: 2025 | País: Alemania | Género: Industrial Metal | Sello: Napalm Records | Lemmymómetro: ♠♠♠♠♠♠♠♠♠ (9/10)
LORD OF THE LOST no es una simple banda musical, es más, me atrevería a decir que el movimiento que pregonan es mucho más fuerte que su música. Ellos, con Chris Harms a la cabeza, llevan la bandera de muchos que se sienten discriminados por su apariencia, su orientación sexual, religión, etc, y son foco de ataques propiciados por los famosos “Haters” quienes, detrás de una pantalla, descargan un innecesario rosario de insultos con el simple fin de hacer daño por sentirlos diferentes. Blood and Glitter (2022), su anterior trabajo de estudio (dejando de lado Weapons of Mass Seduction que son covers reversionados) es la viva imagen de este movimiento. Ese fue, a su vez, su consagración en todo sentido. Musicalmente, les abrió las fronteras como no había sucedido antes, sobre todo porque contiene el hit homónimo al disco que fue presentado en el Eurovision 2023 y retrasmitido por las principales cadenas de televisión. Desde el punto de vista “anti-hater”, sus letras son en su mayoría un descargo a este asunto, dejando en claro no solo que sienten que esto no debería suceder, sino también dándole ánimo a la gente víctima de estos ataques para que trate de ignorar a esos seres llenos de rencor y odio, y salgan a la calle de la manera que quieran. Temas como Leave your hate in the comments o No respect for disrespect se han vuelto clásicos y referentes de esta cultura anti-odio, que hoy nos trae un nuevo capítulo de la mano de Napalm Records. Su reciente trabajo, OPVS NOIR Vol. 1, que sería algo así como Opera Negra, es el primero de una trilogía donde, la segunda parte, está pensada para salir en diciembre 2025 y la tercera en aproximadamente un año. A su vez, es el retorno a un sonido como los que podemos encontrar en discos anteriores como Thornstar (2018) o Judas (2021), siendo más oscuros, poderosos y alejados un poco de esa mezcla pop-metal que brilló en sus últimos dos álbumes.
Bazaar Bizarre es el inicio de este viaje y es la muestra de lo que será el resto del camino. Un camino negro, sombrío, que nos sumerge en la profunda oscuridad, realzada por un poder enérgico en cada uno de sus acordes y en la entonación de Chris, y vale destacar el soberbio trabajo en batería de Nik Kahl. El video es un fiel reflejo de a donde se dirigen, casi al límite del terror y sembrando suspenso.
My Sanctuary continua la senda de la anterior, pero subiendo la velocidad. Fue uno de los primeros cortes del año y mostró, nuevamente, esa cara versátil que tienen de entrelazar estilos entre pop-rock industrial y metal, con gran ayuda de sintetizadores. Sin dudas es uno de los puntos más altos del disco y que se convertirá en uno de sus hits ya que es contiene melodías pegadizas propias para hacer pogo y saltar de principio a fin.
Bajando un cambio, aparece Light Can Only Shine In The Darkness, que cuenta con la colaboración de WITHIN TEMPTATION. Esta canción, siendo las más popera del disco, con tintes propios de lo que podría ser ROXETTE, es también la más sensible y sentimental, pero con explosiones guturales que matizan a la perfección.
Entre unos riff poderosos y una batería bien industrial aparece I Will Die In It, que trae en su melodía la esencia de MARILYN MANSON, sumada a la impronta de LOTL. Sonidos claros con mucha atmosfera y un estribillo explosivo que hace revolear la cabeza sin parar. La crítica lo ha seleccionado como uno de los mejores temas del disco y si bien no es el más complejo o elaborado, si pudiera decirse que contiene muchos condimentos para posicionarse en el podio. Sin embargo, creo que el puesto número uno es para Moonstruck. Esta canción lo tiene todo. Primero, cuenta con la participación de STIMMGEWALT, que para quienes no lo conocen es un grupo sin instrumentos, donde todo lo que sale es producto de sus voces, algo así como VAN CANTO salvando que este último tiene batería en sus filas. Los coros que se escuchan son celestiales, sumado a una melodía que va mutando entre acordes mayores y menores todo el tiempo, con gran aporte ambiental de Benji Mundigler en teclados, tanto para las cosas limpias como las cuerdas. La actuación nuevamente de Nik tras los parches es impoluta, llevando el ritmo desde velocidad de piernas cuando se lo exigió, como matizando en momentos más oscuros. Damage, con la colaboración de los suecos de DEATHSTARS, se posiciona como “LA” canción industrial del disco. Es un licuado entre EISBRECHER, RAMMSTEIN, STAHLMANN y ERDLING, sumado a los propios intérpretes. Excelente producción, al hueso, sin muchos rodeos.
Con una intro entre clavicordios y coros llega el turno de Ghosts, donde sobresale durante su desarrollo la figura de la violonchelista chino-estadounidense TINA GUO, ambientando la canción con piezas propias de música clásica.
Siguiendo con la compañía, Lords Of Fyre es otra propuesta en conjunto entre LOTL y la banda alemana FEUERSCHWANZ. Trae consigo el poder del folk propio de estos últimos, con tintes progresivos y un estribillo con una energía única, a puro coro que te sitúa en una posible escena bélica medieval, imagen que queda plasmada en el video oficial del tema. Finalizada la guerra, viene la paz, y con ella llega The things we do for love. Con una intro muy suave, a modo balada, todo cambia en cuestión de segundos para explotar, aunque desde lo melódico y emotivo. Si bien predomina un ritmo lento, nunca suelta la intensidad. Ya acercándonos al final, The Sadness in Everything, con un nombre ya de por sí oscuro, sube la temperatura frente a la anterior, con muchos matices, pulsaciones elevadas durante las estrofas, mientras las mismas menguan durante el estribillo. Como durante gran parte del disco, participan acá lo oriundos del Reino Unido, TALES OF TIME, quien dan un claro aporte sinfónico al tema.
El cierre llega de la mano de Dreams are never alone, la verdadera balada del disco, donde afloran todos los sentimientos más profundos, con una gran actuación de Chris, mientras aprovecha para despedirnos hasta diciembre, donde se presentará la segunda parte de la trilogía.
Es una de sus mejores producciones sin duda, no solo desde lo compositivo, sino desde lo sonoro también, por lo que vamos a quedar muy expectantes a la continuidad de esta historia, pero tomando en cuenta el caso de JUDAS, donde el primer material fue asombro y el resto un poco monótono, esperemos no suceda lo mismo.
Texto: Santiago Izaguirre