El metal extremo avanza de forma alarmante cada vez más hacia lo técnico, lo híbrido y lo conceptual, hay algo que rara vez se pone en duda pero tampoco se analiza demasiado: qué lugar ocupa hoy la violencia más cruda, esa que no necesita demasiadas capas ni excusas para impactar, solo el simple hecho de su propia potencia, y ahí es donde las bandas que siguen apostando a lo esencial terminan resistiendo el paso del tiempo, desafiando de forma triunfal, como lo hace VADER en estos tiempos. Hablar de ellos implica inevitablemente pensar en la historia que cargan los polacos. Desde sus inicios a fines de los años ‘80s en Polonia, la banda se consolidó como uno de los pilares fundamentales del death metal europeo, con una identidad marcada por la velocidad, la precisión y una agresividad que nunca quisieron negociar. Sin embargo, reducir su presente al legado sería quedarse a mitad de camino y bajarles el precio, porque si algo sigue caracterizando a VADER en pleno 2026 es su infinita capacidad de generar. La pregunta, entonces, deja de ser cuánto hicieron y pasa a ser otra, más incómoda y más interesante: ¿cómo una banda con décadas de trayectoria sigue sonando más violenta que muchas de las propuestas actuales?
La respuesta no está en la nostalgia ni en la repetición automática de fórmulas, esa tramposa zona de confort que genera mucho en fans y poco rédito artístico, o viceversa; está en una convicción que atraviesa toda su carrera: la de entender el death metal como una piña al mentón, sin filtros ni concesiones. Como ya lo mencionamos anteriormente, muchas bandas exploran caminos más elaborados o experimentales en busca de trascender por el simple mérito de ser más complicado o más raro, pero VADER se mantiene firme en su lógica. No hay vueltas, no hay distracciones, lo que hay es una construcción sonora que apunta directo al cuerpo. En ese sentido, el show que la banda dará el próximo 10 de mayo en Marquee Session Live de Palermo no se presenta simplemente como una nueva fecha en su historial, la novena en terreno argentino, sino que es una oportunidad concreta para poner a prueba esa vigencia. Porque más allá de cualquier expectativa previa, el vivo es en “la cancha donde se ven los hongos”, como dice el mítico refrán crillo; donde este tipo de propuestas se define por completo. Es ahí donde se mide si la intensidad sigue intacta, si la precisión se sostiene y, sobre todo, si la violencia sigue siendo real o quedó atrapada en otro tiempo.
Contemplando el EP que lanzaron el año pasado, Humanihility, que obtuvo reseñas mixtas pero más tirando a positivas, los polacos se reafirmaron más allá de lo que parecía un ejercicio de nostalgia, confirmando que siguen operando en el presente con su sonido que ni se modernizó ni se adaptó a tendencias pasajeras, sino que reafirmó un lenguaje que todavía tiene peso propio y que quedaba dentro del repertorio de los fans más fieles de este palo. En esa misma línea se inscribe la participación de DISLEPSIA como banda soporte. Lejos de ocupar un rol secundario o meramente introductorio, su presencia le suma bastante coherencia al concepto general de la noche. Con una trayectoria consolidada dentro del circuito local, DISLEPSIA representa una continuidad natural de esa misma búsqueda por la intensidad y la crudeza, trasladada al plano nacional. Así, la fecha del 10 de mayo se apronta como algo más que una cita obligada para fans del death metal, ya que es una oportunidad concreta para presenciar cómo una banda histórica se posiciona frente al paso del tiempo sin perder su esencia, y se da el lujo de repasar hits de de discazos como lo fueron Reign Forever World, Litany, Impressions in Blood y Kingdom, sin olvidar recorrer distintas etapas clave de su carrera.
Para quienes siguen de cerca el death metal, la propuesta es clara: ver a uno de los mejores exponentes del death metal europeo y comprobar si esa historia sigue teniendo peso en el presente. Y todo indica que la respuesta no va a encontrarse en un discurso, sino en el escenario. Las entradas para el show ya se encuentran disponibles a través del sistema Passline y en puntos de venta. La invitación está hecha: el 10 de mayo no será una noche más, sino una instancia para medir en carne propia si la violencia realmente puede mantenerse intacta con el paso de los años.
VADER en Argentina
📍 Marquee Sessions Club, CABA
📅 Domingo 10 de Mayo

