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LUCIFER en vivo en Argentina 2026: “Vengan a mi, mis fanáticos”


Fecha: Jueves 23 de abril, 2026 | Hora: 20 hs. | Ciudad: C.A.B.A. | Lugar: Uniclub | Bandas invitadas: VIVENMUEREN – MARTES NEGRO

LUCIFER hizo su aparición en la escena del hard rock y el heavy metal hace poco más de una década y desde el momento cero se destacaron no solamente por una búsqueda musical que tenía mucho que ver con la primera época del género pesado sino también con una propuesta estética que rendía culto a la estética del cine de terror de los 60s y 70s. Con letras que hablan de tumbas, vampiros, crímenes y ocultismo, los liderados por Johanna Sadonis empaparon la escena de aura gótica y mucho color negro. La puesta en escena e incluso la vestimenta de sus integrantes son un elemento más en toda esta historia, lo cual explica la disposición de luces rojas en el escenario de Uniclub y el uso de samples del diálogo de alguna película de terror antes de comenzar el espectáculo. 

La recibida local indica que LUCIFER en una nueva visita al país ya goza de un pequeño culto de fanáticos que llenaron casi en su totalidad el local del Abasto. Luego de esa introducción minimalista pero potente, el quinteto multinacional sale a escena y todas las miradas se ponen inevitablemente en Sadonis, quien con su larga cabellera rubia ondulándose gracias a un ventilador bien ubicado comanda este aquelarre que goza de buen sonido desde que Anubis irrumpe en escena y los fanáticos locales corean el estribillo. Luego de Ghosts y su marcha groovera y triunfante, comienza un recorrido de temas apoyado en un disco que si bien no vinieron a presentar se lleva el mayor número de temas elegidos: Lucifer V. El último trabajo del grupo es también, curiosamente, el más celebrado por los presentes quienes incluso arman un pequeño mosh en canciones como Riding Reaper y ese riff frenético o At The Mortuary dónde además el guitarrista Max Eriksson ejecuta algunos de sus solos más inspirados y dónde el circunstancialmente nítido sonido de Uniclub permite apreciar en detalle. 

Más allá del ensamble sólido y versátil que LUCIFER ofrece hoy en día, no cabe ninguna duda de que la protagonista de la noche es Sadonis. Con un carisma arrollador y una simpatía inesperada, la vocalista alemana no deja de agradecer y presentar los temas e incluso se toma un momento para pedirle amablemente en dos ocasiones a los presentes que filmaban con su celular que apaguen el flash porque la desconcentraba. Semejante personalidad y carisma son complementados con una performance vocal sin fisuras y absolutamente cristalina permitiendo apreciar los matices de su voz y es sin dudas en la balada Slow Dance in the Crypt dónde se lleva la mayor parte de los aplausos gracias a un desempeño envidiable. La cosa vuelve a ponerse pesada en Wild Hearses dónde suenan más sabattheros que nunca y las guitarras de Coralie Baier y Eriksson empujan un riff denso y lento que parece sacado de algún casette perdido de Tony Iommi. Es en estos momentos donde el público más afin a la propuesta pesada de la banda muestra mayor entusiasmo, coreando y celebrando cada nota lenta con pasión. 

Llega el turno del tema “conocido” del grupo y el cual les hizo llamar la atención años atrás y es California Son dónde la tertulia lúgubre y satánica se convierte por unos minutos en una fiesta psicodelica y oscura digna de una comunión del clan Manson. Las proyecciones en pantalla ayudan a completar la experiencia: fragmentos de películas mudas de terror, imágenes de cementerios y algún que otro zombie demuestran ser más que acertadas y refuerzan la idea de que la propuesta de LUCIFER va más allá de la música y es una declaración de principios de una estética particular. La seguidilla hitera o que al menos muestra un costado más “luminoso” de LUCIFER continúa con Bring Me His Head dónde el estribillo es seguido a rabiar por una enorme cantidad del público. Luego de presentar a los músicos y de que la bajista Claudia González Díaz se corone como favorita del público por detrás de Sadonis llegó la el momento del cover Going Blind de KISS que fue recibido con la incertidumbre y la emoción de escuchar en un recinto pequeño un hit de estadios. Falsa despedida y un retorno al escenario primero únicamente del baterista Kevin Kuhn quien interpretó un breve popurrí de las introducciondes de Crazy Train y Run To The Hills  y luego de la banda completa que de la mano de Fallen Angel le puso cierre pesado a una noche para el recuerdo y se retiró triunfante bajo una lluvia de aplausos mientras de fondo sonaba el inquietante soundtrack de la película El bebé de Rosemary. 

Con canciones simples y directas pero efectivas y especialmente muchísima personalidad LUCIFER dejó la sensación de haber sido testigos de una fiesta de halloween o un aquelarre distorsivo, un ritual de iniciación comandado por una bruja y sus secuaces eléctricos. Como diría OZZY en esa canción inmortal: “Mi nombre es Lucifer, por favor toma mi mano”

Texto: Franco Felice

Fotos: Cortesía Noiseground (@ddaileyph) 

Agradecemos a Noiseground por la acreditación al evento.

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