LIFELOVER llegará por primera vez a la Argentina el próximo 17 de septiembre en El Teatrito, dentro de su gira latinoamericana. La visita permite recuperar la historia de una de las bandas más particulares surgidas de la escena extrema sueca de los 2000: un grupo que quedó asociado al depressive suicidal black metal, pero que desde el comienzo se encargó de desbordar sus límites.
Formados en Estocolmo en 2005 alrededor de Jonas “B” Bergqvist y Kim Carlsson, LIFELOVER construyó una identidad que mezclaba black metal depresivo con post-punk, rock gótico, dark ambient, electrónica y melodías inesperadamente accesibles. Ellos mismos utilizaron la expresión “Narcotic Metal”, una definición bastante más adecuada para una música hipnótica, decadente y profundamente urbana. En lugar de la imaginería tradicional del black metal escandinavo, aparecían drogas, alienación, enfermedad, relaciones humanas, noches interminables y una mirada incómoda sobre la existencia.
Su discografía original fue tan breve como intensa. Pulver (2006) estableció las bases; Erotik (2007) amplió el costado melódico y experimental; Konkurs (2008) profundizó su personalidad; el EP Dekadens (2009) funcionó como otra pieza importante de esa evolución y Sjukdom (2011) terminó convirtiéndose involuntariamente en el último álbum de aquella etapa.
La historia cambió abruptamente el 9 de septiembre de 2011, cuando Jonas “B” Bergqvist, principal compositor y uno de los fundadores, murió a los 25 años por una sobredosis accidental. LIFELOVER decidió disolverse poco después. Kim Carlsson continuó desarrollando proyectos como HYPOTHERMIA y KALL, manteniendo vínculos musicales con varios integrantes de aquella formación.
Por eso el LIFELOVER que llega en 2026 no debería entenderse simplemente como una banda que se separó y decidió volver. Hay también una intención de mantener vivo el repertorio y el legado de B, incluso con presentaciones europeas que fueron anunciadas bajo el concepto KALL plays LIFELOVER. La formación de esta etapa reúne a músicos ligados a aquella historia y coloca nuevamente a Kim Carlsson como figura central.
La dimensión de culto que alcanzó el grupo resulta todavía más llamativa porque su primera existencia duró apenas seis años. Con el tiempo, LIFELOVER terminó convirtiéndose en referencia para una generación posterior que encontró en aquella mezcla de black metal, post-punk, desesperación y sensibilidad urbana una música que envejeció mucho menos de lo esperado. Buena parte de quienes hoy los escuchan ni siquiera tuvieron la posibilidad de verlos antes de la muerte de B.
Ese recorrido finalmente llegará a Buenos Aires. LIFELOVER tocará el jueves 17 de septiembre en El Teatrito, Sarmiento 1752, en su primera presentación en Argentina, dentro de una gira que también atraviesa otros países latinoamericanos. La producción ofrece además un VIP Upgrade de $60.000 para quienes ya posean entrada, que incluye póster exclusivo, credencial, foto con la banda y firma de un ítem.
Veintiún años después de su formación y quince después de una muerte que parecía haber cerrado definitivamente su historia, LIFELOVER finalmente llegará a nuestro país. Hay una ironía difícil de ignorar: una banda que hizo de la decadencia, el desencanto y la fragilidad de la existencia su materia prima consiguió algo que probablemente nunca estuvo en sus planes: sobrevivir a su propia historia.


