Año: 2026 | País: USA | Género: Death Metal | Sello discográfico: Metal Blade Records | Lemmymómetro: ♠♠♠♠♠♠♠ (7/10)
El 24 de abril se editó el nuevo trabajo de los veteranos SIX FEET UNDER, Next To Die. Una aparición discográfica que, en principio, parecía destinada a dejar atrás los malos resultados de los últimos años.
Quienes añoramos la época cuando Chris Barnes formaba parte de CANNIBAL CORPSE, sentimos cierta pena por la performance reciente de uno de los cantantes más icónicos del género. Queremos que le vaya bien, deseamos que su banda logre recuperar la chispa de discos como Haunted, Maximum Violence o aquel dúo inspirado que fueron Undead (2012) y Unborn (2013), de lo mejor que el grupo editó en años. Sin embargo, el “cerebro” parece fallar una y otra vez.
El 15º álbum de la banda desde Haunted (1995) promete retomar lo realizado en los comienzos, redondeando la idea con el mix groove/death que durante un buen período les resultó exitoso. Este nuevo trabajo fue producido por Jack Owen y Chris Barnes, con mezcla y masterización a cargo de Mark Lewis (MRL Studios, Nashville). Llega apenas un año después de Killing for Revenge (2024) y representa el tercer trabajo conjunto de Barnes y Owen desde su reunión en 2017.
Muy lejos de clásicos como Maximum Violence o Undead, Next To Die no logra aprobar con buena nota el examen que la banda viene rindiendo hace tiempo obteniendo malos resultados. Aun así, marca un punto de inflexión positivo: no es perfecto ni está a la altura, pero consigue combinar brutalidad y groove con una producción convincente; lastimosamente sin un aporte convincente de Barnes, una vez más.
Pasa el tiempo, los discos y las giras, pero a SIX FEET UNDER todavía le cuesta afinar la puntería y dar en el blanco. Por eso, ante cada nuevo lanzamiento, los seguidores “hacemos fuerza” y soplamos imaginariamente para que el viento, esta vez, sople a favor. En Next To Die lo que se destacan son apenas “momentos”, un puñado de canciones que logran sobresalir dentro de un conjunto irregular. Entre ellas, vale mencionar Destroyed Remains, Next To Die y Mutilated Corpse in the Woods, por sus riffs más inspirados y solos efectivos; además, Unmistakable Smell of Death aparece como uno de los momentos más representativos del sonido que intenta revitalizar la mente creativa de Chris Barnes.
SIX FEET UNDER parece seguir extraviado dentro de su propio laberinto creativo. El nuevo trabajo del combo norteamericano termina mostrando apenas destellos aislados de impacto musical en medio de una obra altamente irregular. La banda continúa sin encontrar la dirección precisa, sin lograr ese golpe certero que devuelva la confianza plena de sus seguidores. Lo que queda es una sensación ambigua: por un lado, algunos pasajes que rescatan la escucha; por el otro, la frustración de ver cómo una agrupación con historia y peso en el género se conforma con resultados que apenas rozan la mediocridad.
Hoy apenas logran encender algunas brasas en medio de un fuego que parece extinguirse; y nos queda la duda de si estos destellos alcanzarán para iluminar un futuro más prometedor o si serán solo el último reflejo de una llama que lentamente se va apagando con el paso de los años.

