Una guía para escuchar antes de su regreso a la Argentina
El 5 de noviembre, DEF LEPPARD y EXTREME compartirán el escenario del Movistar Arena porteño. La fecha es una buena excusa para ir más allá de los himnos que llevaron a ambas bandas a las radios y a los estadios: en sus catálogos también hay riffs afilados, desarrollos instrumentales ambiciosos y canciones donde el hard rock se acerca al heavy metal. Esta selección reúne cinco temas de cada banda para meterse en su costado más pesado. No es una predicción del repertorio de la noche, sino una puerta de entrada a dos trayectorias que combinaron melodía, virtuosismo y potencia.
DEF LEPPARD
Wasted — On Through the Night (1980). El primer DEF LEPPARD todavía tenía los pies puestos en los clubes chicos y en la Nueva Ola del Heavy Metal Británico (NWOBHM). La guitarra suena áspera y directa, mientras la voz de Joe Elliott empuja una canción de urgencia callejera, muy lejos del brillo pulido que después sería parte de su marca.
Rock Brigade — On Through the Night (1980). Un manifiesto temprano de la banda: ritmo acelerado, estribillo de combate y una energía que enlaza con el pulso de la escena británica de fines de los setenta. Su video promocional de 1979 permite asomarse a la identidad del grupo antes de la conquista masiva.
Stagefright — Pyromania (1983). El disco que terminó de definir su fórmula también guardó una descarga más cruda. Stagefright corre sobre guitarras compactas y un pulso casi urgente: una muestra de cómo la precisión de estudio podía convivir con la electricidad de sus primeros años.
Die Hard the Hunter — Pyromania (1983). Un tema extenso y dramático que cruza riffs pesados, pasajes atmosféricos y una letra sobre las secuelas de la guerra. El contraste entre tensión y explosión le da un perfil más oscuro que el de los sencillos más conocidos del disco.
Gods of War — Hysteria (1987). En el disco más monumental de su carrera, DEF LEPPARD desplegó una canción épica, cargada de capas, coros y una mirada antibélica. No es la más veloz de la lista, pero sí una de las que mejor enlaza ambición sonora y peso emocional.
EXTREME
Play with Me — Extreme (1989). Antes de que More Than Words los llevara a otro nivel de popularidad, EXTREME ya exhibía una mezcla explosiva de hard rock, velocidad y precisión. El tema, impulsado por el virtuosismo de Nuno Bettencourt, es una ráfaga de guitarras que suele aparecer entre los temas más celebrados por quienes buscan su costado más metálico.
Decadence Dance — Extreme II: Pornograffitti (1990). La apertura de su disco más emblemático presenta a la banda en modo expansivo: un riff con nervio, cambios de dinámica y un solo que resume la imaginación técnica de Bettencourt sin convertir la canción en un mero ejercicio de exhibición.
Get the Funk Out — Extreme II: Pornograffitti (1990). La síncopa y el groove funk conviven con guitarras de ataque duro y una interpretación vocal desbordante. EXTREME hace de esa tensión entre baile y distorsión una identidad propia, y la canción sigue siendo uno de sus grandes momentos de impacto inmediato.
Banshee — Six (2023). En su álbum más reciente, el grupo recuperó una agresividad frontal sin renunciar a los arreglos detallistas. Banshee avanza con un riff filoso y una interpretación intensa: prueba de que la banda no se limita a recorrer la nostalgia de sus éxitos noventeros.
Rise — Six (2023). El primer adelanto de Six funciona como una declaración de vigencia: un riff musculoso, un estribillo de gran escala y uno de esos solos extensos en los que Bettencourt convierte la técnica en dramatismo. Es el puente más claro entre el EXTREME clásico y su presente.
La escucha deja dos recorridos distintos hacia la potencia. DEF LEPPARD parte del filo de la NWOBHM y lo transforma en arquitectura de estudio; EXTREME cruza hard rock, metal y funk con una libertad rítmica singular. Las diez canciones son una buena hoja de ruta para llegar al Movistar Arena con algo más que los estribillos inevitables en la memoria.


