Entrevistamos a Derrick Green de SEPULTURA: “Habría sido hermoso compartir la despedida con Max e Iggor”


Desde que asumió la voz de SEPULTURA en 1997, Derrick Green quedó al frente de una de las transformaciones más exigentes y observadas en la historia del metal. Nacido en Estados Unidos y formado musicalmente dentro de escenas vinculadas con el hardcore, el punk y la música alternativa, llegó a un grupo brasileño que ya poseía una identidad reconocible, una trayectoria internacional consolidada y una relación profundamente emocional con sus seguidores. Lejos de ocupar un lugar transitorio, su incorporación abrió una etapa que, con el paso de los años, terminó siendo más extensa que cualquier otro período de la banda.

Desde Against hasta Quadra y el EP final The Cloud of Unknowing, su voz, su presencia escénica y su participación compositiva acompañaron una discografía que continuó expandiendo el lenguaje de SEPULTURA mediante el cruce entre thrash, groove, hardcore, percusión, experimentación y elementos de la cultura brasileña.

Dueño de un registro poderoso y de una figura imposible de ignorar sobre el escenario, Green atravesó giras mundiales, cambios de integrantes, discusiones permanentes alrededor del legado del grupo y distintas generaciones de público sin convertir su tarea en una imitación del pasado. Casi tres décadas después de su llegada, su nombre ya no puede pensarse como el de quien reemplazó a otro cantante, sino como el de uno de los músicos fundamentales para comprender la supervivencia, la evolución y la dimensión contemporánea de SEPULTURA. En el tramo definitivo de su historia, la banda regresará por última vez a la Argentina el martes 6 de octubre de 2026 en C Art Media, para despedirse del público local como parte de una gira final concebida para recorrer y celebrar más de cuatro décadas de música.

 

Hablando de la importancia de SEPULTURA en Latinoamérica —y también en todo el mundo—, cuando te incorporaste a la banda, en 1997, el grupo atravesaba un período de grandes cambios. ¿Qué recordás de aquellos primeros meses y qué fue lo más difícil a la hora de encontrar tu lugar dentro de la banda?

Creo que en aquel momento no comprendía completamente la dimensión de lo que estaba sucediendo. Para informarme tenía que recurrir a las revistas y a ese tipo de publicaciones, porque Internet todavía no era tan importante: apenas estaba comenzando. Por eso, mi perspectiva sobre la banda era muy diferente. La información me llegaba de boca en boca, a través de amigos que me decían: “Vi el show, estuvieron geniales”. Además, esos comentarios provenían únicamente de estadounidenses.

Una vez que entré en la banda y viajé por primera vez a Brasil, también era la primera vez que estaba en Sudamérica y que entraba en contacto con el portugués. Había muchísimas cosas nuevas sucediendo al mismo tiempo y tuve que asimilarlas a medida que aparecían. Estaba preparado porque no estaba casado, no tenía hijos y podía mudarme a cualquier lugar. Podía dedicar el ciento por ciento de mi tiempo a la banda y concentrarme verdaderamente en el presente, en trabajar con esos tres desconocidos a quienes realmente no conocía. Si te ponés en mi lugar, entendés que mi única preocupación era hacer lo mejor que pudiera y encontrar la manera de encajar con ellos.

¿Qué te pasó cuando empezaste a ver que había gente que no estaba dispuesta a aceptar el cambio de cantante?

Fuera de la banda había muchísima gente haciendo críticas. Al principio no era consciente de que existiría tanta resistencia, pero, a medida que la tecnología fue cambiando, empecé a escuchar muchas opiniones que no necesitaba conocer y que nadie les había pedido a esas personas. Sin embargo, fue interesante porque comprendí que aquello sería definitivamente una lucha. Ya lo sabíamos desde el momento en que entré, por la reacción del sello discográfico: una mitad no me aceptaba realmente y la otra sí era positiva y nos apoyaba. Siempre fue una batalla. Iggor Cavalera, Andreas Kisser y Paulo Jr. me explicaron que para SEPULTURA siempre había sido una lucha alcanzar determinadas posiciones.

Las cosas nunca sucedieron mágicamente ni de manera sencilla; siempre hubo altibajos. Aprendí mucho de esa mentalidad y entendí que teníamos muchísimo trabajo por delante. Desde el comienzo supe que nada sería fácil y me sentía cómodo con eso. Quería luchar para ganarme mi lugar dentro de la banda, especialmente a través de los shows, y demostrar quién era. También sabía que eso llevaría tiempo.

¿Te pusiste a vos mismo algún tipo de plazo para que todo se aquietara y que el paso del tiempo y, por supuesto, tu desempeño hicieran que te aceptaran?

No esperaba conseguirlo con el primer disco, el segundo o siquiera el tercero. SEPULTURA tenía una historia muy rica y extensa, y a ellos también les había llevado tiempo llegar hasta donde estaban. Para mí era casi como comenzar desde cero y volver a construir. Por supuesto, no era exactamente lo mismo y no estoy comparando ambas situaciones, pero definitivamente se trataba de un proceso de construcción. Incluso podía resultar más difícil porque muchísimas personas ya tenían una idea muy definida acerca de lo que era SEPULTURA, aunque esa imagen no representara necesariamente la verdad. Nadie conoce realmente una banda a menos que forme parte de ella. El público tenía una idea determinada y lograr que aceptara algo diferente constituía un desafío. Fue un desafío mucho mayor de lo que imaginaba, especialmente dentro del mundo del metal, porque no sabía que podía ser tan conservador.

Siempre había tenido la ilusión de que era un ambiente muy abierto, porque se trataba de música alternativa y pesada. Pensaba que esas personas podían compartir una mentalidad similar a la del punk y el hardcore, que era el ambiente del cual yo provenía y donde, según creo, existe una apertura mayor en términos de aceptación. De todos modos, me gustaba el desafío. Siempre fui una persona muy trabajadora y creo que uno debe ganarse el derecho a ocupar una determinada posición. No tenía problemas con eso: lo entendía como una parte de la evolución que debía atravesar como artista.

Mientras hablabas, recordé algo. La primera vez que te vi fue en 1998, cuando tocaron con METALLICA y ALMAFUERTE en River. Ahora trato de ponerme en tu lugar en aquel momento, porque no solamente estabas tocando como cantante de SEPULTURA en Argentina, un país que siempre apoyó a la banda, sino que además estaban abriendo para METALLICA. ¿Qué sentiste entonces?

Nunca había imaginado que en algún momento de mi vida abriría un concierto de METALLICA y mucho menos que lo haría como integrante de una banda brasileña, tocando en un estadio de Argentina. Si alguien me lo hubiera anticipado, habría pensado que estaba drogado o completamente loco. Había muchísimo para procesar, pero yo estaba preparado. Desde los catorce o quince años siempre había querido ser músico, de modo que encontrarme en esa posición era algo mágico. Sentía que era un momento que debía abrazar, vivir plenamente y disfrutar tanto como pudiera. Cuando lo recuerdo ahora, me parece una locura. En aquel momento fue algo inolvidable: recuerdo muchísimos aspectos de esa experiencia y pensaba constantemente: “Esto es una locura”. Pero estaba muy feliz y creo que todos nosotros lo estábamos por encontrarnos en aquella situación. No creo que la banda hubiera tenido anteriormente una oportunidad como esa. Era algo nuevo y, durante los veintiocho o casi treinta años que llevo en SEPULTURA, continuaron sucediendo cosas nuevas que siempre me sorprendieron.

Hablando de aquel período, Against marcó el comienzo de un nuevo capítulo para SEPULTURA y, por supuesto, también para vos. Cuando mirás hacia atrás, ¿qué significa ese disco y qué reconocés en aquel músico que eras entonces?

Creo que fue muy importante nuestra capacidad para mantener una mentalidad abierta y una actitud mental positiva. Sentíamos que podíamos hacer cualquier cosa, a pesar de todo lo que estaba en nuestra contra. El título surgió porque percibíamos que existían muchísimos factores negativos enfrentados a la banda y que debíamos luchar contra ellos. Era una batalla que estábamos preparados para afrontar como grupo. También sucedió algo muy particular y hermoso: Iggor, Andreas y Paulo me recibieron dentro de SEPULTURA como un miembro en igualdad de condiciones, no como alguien contratado. Querían una persona que participara de la composición y que formara parte de la familia. Era algo muy serio. Me lo tomé de esa manera en aquel momento y todavía lo hago. Respeto mucho esa decisión y estoy profundamente agradecido por la oportunidad. Lo único que no quería era arruinarlo. Sabía que sería un proceso de crecimiento y construcción, pero fue algo que hicimos juntos. Era una situación muy especial de la cual me enamoré. Se convirtió en algo que me apasionaba y en lo que creía, porque ellos también creían en mí.

¿Recordás algún momento específico en el cual hayas pensado: “Ahora soy una parte esencial de esta banda, este es mi momento”?

Creo que sucedió después de nuestra segunda grabación. No había participado desde el primer instante del proceso de composición de Against, pero con Nation comenzamos todos juntos desde cero, trabajando verdaderamente como un equipo. Durante el ciclo de Nation pudimos realizar una gira por todo el planeta y ofrecer muchísimos conciertos memorables. Alcanzamos momentos destacados que la banda nunca había experimentado y, cuando terminó aquella gira, sentí que ya formaba plenamente parte del grupo. Me sentía muy cómodo y, al mismo tiempo, quería hacer todavía más.

Como grupo, deseábamos afrontar todos los desafíos que aparecían delante de nosotros. Sentíamos que, una vez terminado aquello, podíamos intentar crear música nueva y emprender otras aventuras y recorridos. Fue un momento muy hermoso. De todas maneras, no creo que haya sucedido de manera instantánea. No fue que al finalizar la gira pensé repentinamente: “Sí, ahora estoy dentro del grupo”. Fue algo que se desarrolló y creció progresivamente, aunque después de aquel ciclo de conciertos comprendí con seguridad que ya formaba parte de la banda.

Grabaste alrededor de siete discos con SEPULTURA. ¿Qué álbumes o momentos considerás esenciales para comprender el camino que construyó la banda junto con vos? Si tuvieras que mencionar dos o tres discos o momentos, ¿cuáles elegirías?

Against, sin ninguna duda, porque apareció durante un período extremadamente caótico y ninguno de nosotros sabía qué sucedería. Trabajamos con muchos productores diferentes y en distintas partes del mundo: Brasil, Japón y Estados Unidos. A pesar de toda la presión y de que todo el mundo observaba a la banda con una lupa, logramos salir adelante y crear algo extremadamente particular para aquel momento, cuando mucha gente no creía que pudiéramos hacerlo. Ese disco representó un punto de referencia increíble dentro de la carrera de SEPULTURA. No creo que hubiéramos podido continuar si no lo hubiéramos grabado durante aquella etapa.

Otro momento fundamental fue Quadra, nuestro último álbum de estudio de larga duración. Si observás la evolución desde mi ingreso hasta ese disco, siento que artística y musicalmente hicimos algo extraordinario. Se puede percibir el crecimiento técnico, musical y lírico de la banda. Creo que evolucionamos como artistas y estoy muy orgulloso de que hayamos llegado tan lejos. Esa evolución puede escucharse de un disco a otro, aunque cada uno de los álbumes intermedios también haya sido importante. Cuando conocés verdaderamente toda la historia de SEPULTURA, podés percibir claramente esa evolución. Siempre fuimos fieles a la idea de hacer discos que representaran su propio momento. Nunca tratamos de copiar, repetir o rehacer algo que ya habíamos hecho. Siempre buscamos nuevas maneras de componer y crear música, sin sentir miedo frente a esos desafíos. Por eso considero que Against y Quadra son discos extremadamente importantes.

A lo largo de esta gira recuperaron canciones pertenecientes a diferentes períodos de la banda. ¿Cuáles disfrutás especialmente cantar y qué descubriste en ellas que quizá no habías notado antes?

Es una buena pregunta. Mi primer contacto con SEPULTURA fue a través de Arise. Es un disco muy interesante. Un amigo me entregó un casete que alguien había grabado y de esa manera me presentó a la banda. Curiosamente, ese amigo se llamaba Max y todavía seguimos siendo amigos. Lo interesante de Arise es que en ese momento SEPULTURA estaba desarrollando su propia identidad. Quizá todavía no había llegado al ciento por ciento, pero podía sentir el fuego que transmitía el disco. Además, como fue mi primer contacto con la banda, interpretar esas canciones me resulta muy especial. Me trae muchísimos recuerdos positivos, relacionados con el descubrimiento de algo nuevo que nunca había escuchado.

¿Qué encontraste en esas canciones?

Poder cantar esos temas es sumamente interesante. Son mucho más complejos de lo que imaginaba. También tocamos el álbum completo de principio a fin y hubo momentos en los que pensaba: “Estoy perdiéndome en este lado B”. Hay muchísimas joyas que adoro, como Subtraction, en las que pienso: “Dios mío, esto por momentos parece algo completamente diferente”. A veces puede resultar un poco confuso. Descubrí que esas canciones representaban un desafío mucho mayor del que había imaginado, lo cual es fantástico. Me encanta interpretar material de ese disco. Con Chaos A.D., especialmente, creo que la banda dio un giro completo y encontró definitivamente su identidad. Fue un paso hacia adelante, tanto en las letras como en lo musical. Era diferente de Arise y permitía escuchar mucho más claramente la personalidad de sus integrantes. Interpretar las canciones de Arise recupera para mí aquella sensación de descubrimiento juvenil, y esa es una sensación hermosa.

Pensaba especialmente en Roots y en las canciones de ese álbum. Provenís de una cultura muy diferente de la brasileña. ¿Qué tan difícil fue comprender e interiorizar aquellos ritmos, percusiones y elementos propios de Brasil?

No creo que haya sido difícil porque siempre mantuve una mentalidad muy abierta frente a todos los estilos musicales. Eso era precisamente lo que los muchachos consideraban importante y lo que buscaban en un cantante: alguien de mente abierta, que tuviera la capacidad de cantar y no solamente gritar, y que pudiera adoptar diferentes aproximaciones vocales. Era lo principal que buscaban desde el comienzo y yo sentía que estaba preparado para eso.

Crecí en un ambiente musical porque mi madre era profesora de música. Desde chico escuchaba música clásica, rock y góspel, así que siempre tuve mucha apertura. Además, en SEPULTURA hay muchos elementos afrobrasileños y diferentes estilos con los cuales podía relacionarme desde lo rítmico. Siempre me había interesado ese tipo de música. Aunque no la interpretara personalmente, me atraían ciertos grooves presentes en el hip hop y el rap, que contienen elementos y ritmos muy particulares dentro del mundo del metal. Siempre estuve muy interesado en el hip hop y en ese tipo de estructuras rítmicas. Creo que existen similitudes entre determinados estilos y que en la música siempre es posible encontrar puntos en común. Para mí fue muy natural avanzar en esa dirección. Era algo nuevo, pero no algo que me provocara una reacción del tipo: “Dios mío, ¿qué es esto?”. Era algo que realmente quería aprender y abrazar.

Esta gira lleva bastante tiempo recorriendo el mundo. ¿Cómo fue cambiando para vos el significado de esta despedida a medida que se acerca el concierto final? ¿Cómo estás procesando todas esas emociones?

Definitivamente, está siendo mucho más intenso de lo que imaginaba, especialmente cuando estoy sobre el escenario y comprendo que podría ser la última vez que toquemos en un determinado lugar con el cual tenemos tanta historia. Regresar a esos países y ciudades, y reencontrarnos con personas que conocimos durante el recorrido de la banda, es algo muy hermoso. Resulta increíble observar el crecimiento, sentir toda esa energía y comprobar que todavía están presentes personas que nos acompañaron durante tantos altibajos y períodos diferentes. Es maravilloso. Hace que uno quiera celebrar todavía más, porque se trata de algo que hicimos, de lo cual estamos orgullosos y que contó con el apoyo de muchísimas personas. Es algo muy positivo.

¿A medida que se acercan los últimos shows aumenta la emotividad?

La intensidad aumenta a medida que nos acercamos al final. Todavía necesito llegar al momento posterior, cuando todo haya terminado, para poder sentarme, disponer de tiempo y asimilar realmente lo vivido. Durante toda nuestra vida funcionamos de la misma manera: “Ahora vamos a grabar esto, después haremos una gira y luego trabajaremos en aquello”. Desde el comienzo fue un movimiento constante. Cuando trabajás de esa manera, es difícil encontrar tiempo para mirar hacia atrás, porque siempre estás concentrado en el presente. Creo que, cuando finalmente todo termine, podré soltar el aire y quizá derramar algunas lágrimas más. Pero serán lágrimas de alegría, porque considero que lo conseguido por SEPULTURA es extraordinario.

La banda ya había atravesado una historia notable antes de que yo me incorporara y respeto profundamente todo ese recorrido, desde el comienzo hasta la actualidad. Es importante que la gente comprenda que eso es lo que estamos haciendo y lo que siempre hicimos: respetar algo que es más grande que nosotros mismos. Nunca imaginamos que SEPULTURA alcanzaría la posición que ocupa actualmente. Siempre mantuvimos la cabeza baja, enfocados en crear música. Ese fue y continúa siendo el factor más importante.

Circularon algunos rumores. Si surgiera la oportunidad, ¿estarías dispuesto a compartir el escenario del concierto final con Max, Iggor y otros exintegrantes de SEPULTURA?

Sí, por supuesto. Los invitamos. Estábamos abiertos a esa posibilidad porque respetamos todo lo que cada una de esas personas aportó a SEPULTURA. Quizá a mucha gente le cueste comprenderlo o incluso creerlo, pero todos esos integrantes y todos esos períodos diferentes ayudaron a construir la banda. Forman parte de su historia y es algo que no se puede ignorar. Siempre serán un elemento de SEPULTURA. Queríamos compartir ese momento con ellos y vivirlo como una celebración y una muestra de respeto por toda la historia de la banda y por el lugar al cual llegó en la actualidad. Habría sido hermoso poder hacerlo y es lamentable que no quieran formar parte. Tienen sus propias razones y está bien, pero nosotros vamos a continuar con la celebración. Estamos orgullosos de cada etapa de SEPULTURA. Por eso tocamos canciones antiguas. Andreas y Paulo formaron parte de ellas y su participación es innegable.

SEPULTURA siempre fue una banda. Nunca fue un proyecto construido alrededor de una única persona que escribiera e hiciera todo. Jamás funcionó de esa manera. Siempre fue el resultado de la participación conjunta de todos los integrantes que estaban presentes en cada momento. Lamentablemente, ellos no quieren hacerlo y es una decisión que les corresponde. Por lo menos nosotros dejamos las puertas abiertas. Nunca tendremos que mirar hacia atrás y pensar que fuimos negativos, que actuamos desde el enojo o que no lo intentamos. No existe ninguna negatividad hacia ellos. No conozco a Max Cavalera, pero sí conozco a Iggor. Fue un gran amigo durante los casi nueve años en los que tocamos juntos y compusimos discos. Fue una etapa increíble y no existe ningún resentimiento. La realidad es completamente opuesta.

Para ir cerrando, SEPULTURA formó parte de tu vida durante casi tres décadas. Cuando pensás en el día posterior al concierto final, ¿qué imaginás que vas a extrañar más? ¿Y qué te imaginás haciendo después?

Creo que lo que más voy a extrañar será tocar juntos como una unidad llamada SEPULTURA y tener la posibilidad de representar a la banda. No siento que representemos solamente al grupo o a nosotros mismos: SEPULTURA también se convirtió en una representación del propio Brasil. Muchísimos brasileños respetan a la banda, crecieron con ella y mantienen una conexión muy fuerte con su historia. Siempre consideré que también era mi responsabilidad mostrar eso de la mejor manera posible o, por lo menos, desde un lugar positivo. Voy a extrañar representar a SEPULTURA y mostrar quiénes somos como personas. También voy a extrañar tocar juntos, compartir aventuras, viajar por el mundo y mantener esa conexión con la gente y con sus historias personales, vinculadas con la banda a lo largo de tantas décadas. Voy a extrañarlo muchísimo.

Después quiero tomarme un tiempo para recuperar energías y descubrir qué posibilidades aparecen. Me gustaría hacer música con diferentes personas y experimentar, probar algo distinto. Todavía amo estar sobre un escenario y actuar en vivo. No existe ninguna razón para que deje de hacerlo. Quiero formar otra banda e intentar algo diferente, con otra energía y otro estilo musical, aunque dentro de una línea pesada y alternativa. También quiero trabajar más con mi voz e intentar ingresar en el mundo de la locución y el doblaje, quizá participando en animaciones, videojuegos o publicidades. Es algo que siempre me interesó. Además, soy fotógrafo y quiero desarrollar mucho más esa faceta. Gracias a la banda pude viajar por más de ochenta países y quiero trabajar con todo ese material, incorporar la escritura a la fotografía y explicar cómo fueron determinados momentos, qué estaba sucediendo cuando tomé esas imágenes.

Tengo muchas cosas en mente. Creo que cuando cerrás una puerta, se abren otras. Es un desafío y a mí me encantan los desafíos.

Realmente esperamos volver a verte acá. Una última pregunta: ¿qué tan diferente será este nuevo concierto con respecto al último que ofrecieron en Lollapalooza? ¿Qué están preparando?

Esta vez definitivamente vamos a tocar durante mucho más tiempo. Tendremos la posibilidad de ofrecer un set más extenso y queremos recorrer muchas décadas diferentes de la historia de la banda. La idea es presentar una lista de canciones muy diversa, con material que abarque desde el EP y nuestro lanzamiento más reciente hasta las primeras composiciones. Queremos ofrecer una mezcla de todas esas etapas y celebrarlas con las personas que estén presentes, tanto las generaciones mayores como las más jóvenes. Será fantástico y realmente no puedo esperar a que suceda.

Entrevista: Estanislao Aimar/Carlos Noro
Imágenes: Estanislao Aimar
Agradecemos a C+G Prensa y Comunicación por la gestión de la entrevista.

| Metal-Daze Webzine | Marca Registrada | Todos los Derechos Reservados © |

Invitame un café en cafecito.app


0 0 votes
Puntaje del Artículo
guest
0 Comentarios
Más recientes
Más antiguos Más votados
Translate »
error: ¡CONTENIDO PROTEGIDO!
0
Nos encantaría conocer tu opinión, comentá!x