Fecha: Jueves 22 de octubre de 2026 | Hora: 19 hs. | Ciudad: C.A.B.A. | Lugar: Estadio Huracán | Banda invitada: RENZO LEALI Y LOS DESERTORES
Hay una frase de Pappo que quedó instalada en el ADN del rock argentino: Sucio y desprolijo. Una declaración de principios que reivindica la imperfección, el desborde y cierta cuota de caos como parte esencial de la experiencia rockera. ALTER BRIDGE representa, en buena medida, el reverso de esa idea. Lo suyo es limpio y prolijo. Cada pieza ocupa su lugar, cada arreglo cumple su función y cada integrante sabe exactamente qué hacer. Una maquinaria aceitada que el jueves 22 de Octubre por la noche volvió a demostrar su eficacia en C Art Media.
Con riffs densos, guitarras pesadas y una estructura melódica que nunca pierde de vista al estribillo, la banda estadounidense construyó un repertorio capaz de combinar contundencia y accesibilidad. No hay demasiadas sorpresas ni espacio para el descontrol, pero sí una ejecución impecable y canciones que encuentran una respuesta inmediata en el público. El objetivo está claro: ofrecer un espectáculo sólido, directo y sin fisuras.
En ese engranaje, la sociedad entre Mark Tremonti y Myles Kennedy funciona como uno de los principales atractivos. Tremonti, principal compositor y arquitecto de buena parte del sonido del grupo, es también un guitarrista formidable y un cantante con recursos de sobra. Sin embargo, no necesita ocupar permanentemente el centro de la escena. Cuando llega el momento, cede espacio para que Kennedy despliegue sus solos, como sucede en Blackbird, Cry of Achilles y Silent Divide. Del mismo modo, Kennedy le entrega el protagonismo vocal a su compañero cuando la canción lo requiere. No hay disputas de egos ni competencia por la atención: hay diálogo, complementariedad y un entendimiento musical que sostiene buena parte de la identidad de ALTER BRIDGE.
La potencia vocal de Tremonti, particularmente en Tested and Able, encontró su contrapunto en el extraordinario caudal de Kennedy, que durante buena parte de la noche mostró también una faceta más agresiva. Ambos dominan el escenario con naturalidad, respaldados por una banda ajustada hasta el último detalle. La precisión es quirúrgica, pero no le quita peso a los riffs ni contundencia a las canciones.
Sin embargo, la maquinaria tuvo un inconveniente difícil de ignorar. Desde los primeros temas, un molesto zumbido eléctrico acompañó el sonido de la guitarra de Kennedy, especialmente perceptible cuando activaba la distorsión o el boost. El ruido se hacía más evidente en los pasajes en los que la guitarra debía quedar en silencio y terminó convirtiéndose en una presencia constante a lo largo del concierto. Myles intentó disimular su fastidio, aunque sus reiteradas miradas hacia el costado del escenario dejaban en claro que el problema no encontraba solución. Al terminar Metalingus, antes de los bises, la frustración se hizo evidente: se quitó los in-ears y arrojó el pie de micrófono al suelo. Una reacción poco habitual en un espectáculo que, hasta ese momento, había transcurrido bajo un estricto control.
En términos generales, el sonido se mantuvo equilibrado, aunque la percepción dependió también de las condiciones de escucha. Con filtros auditivos, la mezcla resultó bastante pareja; sin ellos, el volumen parecía excesivo y la definición perdía algo de claridad. El recinto tampoco pareció favorecer a una banda cuyo despliegue sonoro había encontrado mejores condiciones en su anterior presentación del 2023 en el Luna Park.
Lo del jueves no fue un mal concierto. ALTER BRIDGE cumplió con solvencia, desplegó su arsenal de canciones y encontró una respuesta entusiasta de un público que acompañó cada uno de sus movimientos. La dulzura de Open Your Eyes encontró un eco inmediato en una audiencia que la coreó de principio a fin, mientras que los riffs filosos de Rise Today hicieron saltar a los presentes. Por su parte, Metalingus y Broken Wings remitieron a los primeros años de la banda, cuando agresividad, melodía y precisión ya convivían en una fórmula capaz de despertar una respuesta ferviente entre sus seguidores.
Sin embargo, a diferencia de aquella presentación en el Luna Park, esta vez el resultado quedó un escalón por debajo. La acústica del recinto, una performance que no alcanzó el mismo impacto y el inconveniente técnico que acompañó a Kennedy durante buena parte de la noche condicionaron la experiencia. Si aquella noche mereció un diez, la de C Art Media queda en un siete.
Pero la calificación no cuenta toda la historia. Porque si algo quedó claro el jueves fue que la devoción del público por ALTER BRIDGE permanece intacta. Ni el zumbido que se filtraba entre los riffs ni las limitaciones del recinto consiguieron apagar una audiencia que cantó, saltó y alentó de principio a fin. Desde la emoción de Open Your Eyes hasta la furia de Tested and Able pasando por la intensidad de Broken Wings y Metalingus, las canciones encontraron una respuesta que fue mucho más allá de la ejecución musical. La banda podrá ser limpia y prolija, pero la pasión que despierta está lejos de serlo. Kennedy y sus compañeros se mostraron sorprendidos y agradecidos ante semejante demostración de afecto. Los desperfectos técnicos merecen señalarse, pero nunca pusieron en riesgo el espectáculo ni lograron quebrar esa conexión. Al final, más allá de cualquier inconveniente, el público tuvo lo que había ido a buscar: una noche con una de sus bandas favoritas.
| Metal-Daze Webzine | Marca Registrada | Todos los Derechos Reservados © |
GALERÍA: La totalidad de las imágenes serán subidas a nuestra página de Facebook.


































