Año: 2026 | País: Alemania | Género: Heavy/Power Metal | Sello: Frontiers Music SRL | Lemmymómetro: ♠♠♠♠♠♠♠ (7/10)
El nuevo disco de los alemanes MASTERPLAN comienza con una potencia impresionante: intentando dejarlo todo en el disco, la batería (Kevin Kott), voces (Rick Altzi) y guitarras (Roland Grapow) son realmente avasallantes. La banda sacó el single Chase the Light a principio de año, canción con la que finalmente abre el disco.
Por momentos, el sonido clásico del heavy metal es todo lo que se necesita para que un disco funcione. En Metalmorphosis, la innovación no pasa tanto por la búsqueda de nuevos caminos como por la convicción con la que MASTERPLAN ejecuta una fórmula que conoce realmente muy de memoria. El álbum alterna guiños a sonoridades más modernas (como el riff de Shadow Man, que coquetea con el nu metal) con pasajes que abrazan sin complejos el heavy metal ochentero más tradicional, o epicidades como en Bound to Fall, y ritmos de orientalismo en Pain of Yesterday. Todo está sostenido por una producción que vuelve a poner a las guitarras en el centro de la escena, recuperando el protagonismo del riff y la melodía.
Si durante años muchos identificaron el sonido de MASTERPLAN exclusivamente con la voz de Jorn Lande, Metalmorphosis termina de demostrar que la verdadera columna vertebral de la banda siempre fue Roland Grapow. Principal compositor desde la fundación del grupo, el ex HELLOWEEN vuelve a construir un disco donde las armonías, los arreglos y los solos conservan ese sello melódico que definió clásicos como Spirit Never Die o Crystal Night. Rick Altzi no intenta ocupar el lugar de Lande ni competir con su personalidad; interpreta el material desde su propio registro y deja que sean las canciones las que hablen por sí solas, aunque a mi criterio, también puede sonar un poco como un eco lejano del predecesor. Sin embargo en The call, las voces realmente se lucen en sus diferentes matices, y el trabajo de las guitarras también está muy bien.
Después de más de una década sin editar un álbum de estudio, MASTERPLAN tampoco parece interesado en reinventarse demasiado. La apuesta consiste, más bien, en reafirmar una identidad que el tiempo convirtió en marca registrada: riffs memorables, estribillos sólidos y un equilibrio entre potencia y melodía que evita tanto la nostalgia vacía como la necesidad de sonar moderno a cualquier precio. En un panorama donde muchas bandas buscan justificar su vigencia a fuerza de cambios drásticos, Metalmorphosis encuentra la suya recordando que, cuando las composiciones son buenas, el heavy metal clásico todavía tiene mucho para decir.
Si uno no sabe de que trata el disco, un primer pantallazo a tener en cuenta es que cuenta con riffs muy melódicos, estribillos enormes, solos muy buenos y agresivos, teclados atmosféricos y un equilibrio entre power metal y hard rock, por momentos voces más densas de lo normal para ser heavy metal. El disco comienza y termina brillando con buena potencia. Para los más fans de MASTERPLAN, que han esperado mucho por este disco, tienen rato largo para disfrutarlo.

