Año: 2026 | País: USA | Género: Post Metal/Instrumental | Sello: Independiente | Lemmymómetro: ♠♠♠♠♠♠♠♠♠ (9/10)
El trío oriundo de Boston LESOTHO trae nuevo disco de estudio bajo el brazo: A Flashing On Plain Glass es la tercera entrega del proyecto de Post Metal y que en esta ocasión apuesta fuerte a la emocionalidad y las paredes abrasivas de capas de sonido, casi el ABC de un género caracterizado por las descargas catárticas y explosivas. Luego del excelente Through The Dying Light (2023) álbum donde LESOTHO comenzó a delinear una propuesta más orientada a lo extremo, pero sin relegar su costado reposado, esta nueva entrega los encuentra, nuevamente, experimentando con los límites de ambos mundos y afortunadamente logrando algo parecido a un balance perfecto. A lo largo de apenas cinco canciones, el trío se encarga de imprimir al álbum de una sensación de cohesión y continuidad prolijamente pensada para su escucha paciente, con la sensación tan característica del género de estar escuchando una sola composición extensa. Con las influencias palpables, pero sin dejar de lado la originalidad de la propuesta propia, LESOTHO reclama su lugar en el panteón del Post Metal, ese sonido que tomó por asalto al mundo pesado hace un par de décadas y que cosechó una impensada cantidad de clones de ISIS o CULT OF LUNA con más o menos novedad.
En el caso de la banda que nos ocupa, hay que destacar la capacidad narrativa que A Flashing On Plain Glass presume desde el minuto uno. La ausencia de una voz principal, casi un mandato en estas bandas, permite que los límites de las texturas y colores de los instrumentos alcancen horizontes impensados y con personalidad propia, ya sea de la mano del metal o de pasajes más calmos. Sí hay escépticos al respecto, la canción que abre la placa Marigold deja las intenciones en claro, con esos primeros minutos sombríos que luego dan paso a una explosión lumínica, liberadora, de capas de efectos y distorsiones potentes cortesía del guitarrista Kyle Loffredo. Con la decisión de no cortar las canciones entre sí, la falta de silencio entre tracks resulta un punto a favor, ya que la segunda canción Frail Weapon se siente como una segunda parte de la primera, aunque esta vez apelando no solamente a las texturas sino también a momentos de mayor técnica, coqueteando a lo lejos con el virtuosismo (término relegado en el género) y con un in crescendo dinámico que recuerda mucho a los pioneros de la escena THIS WILL DESTROY YOU.
La experiencia en A Flashing On Plain Glass es cíclica, navega por paisajes donde la calma y la contemplación conviven sin inconvenientes y con cada una cediéndole su espacio a la otra, tal se aprecia en el track Fetch Quest donde las miradas se posan en el baterista Dan DeLucia gracias a un solemne desempeño de prolijidad y firmeza rítmica. La canción comienza con un riff cuadrado que fácilmente podría colarse en el disco de cualquier banda ajena a la etiqueta Post, pero que gracias a la idea transformadora propia del trío consigue mutar en una catarata de emociones y consigue que el disco comience a levantar vuelo sin rodeos, cuestión que llega a su cenit en la siguiente canción Black Spotted Deer dónde los muchachos se ponen pesados y le dan la bienvenida a la densidad, por momentos sonando algo cercanos al doom, pero lejos de apoyarse en la oscuridad, las guitarras de Loffredo guardan un halo de luz siempre a punto de estallar.
Con su base impenetrable y su trabajo en abrasivas capas de distorsión, no es exagerado decir que estamos frente al tema del disco y, por qué no, a un momento definitivo en la todavía breve carrera de LESOTHO: un instante donde se aprecia la conclusión lógica de su propuesta, generando una cruza imbatible de violencia y emocionalidad. Con la guitarra y el bajo en un dueto melódico, susurrante, con olor a cierre, nos llega el último episodio del disco: el tema homónimo, momento donde el trío lanza referencias al primer tema del álbum, generando una línea argumentativa dramática y montados en un espiral de carácter épico, donde su mundo estalla y se retiran triunfantes, entregando uno de los trabajos más soberbios y elaborados del Post Metal. Y todo sin pronunciar ni una sola palabra.
Quizás en un subgénero tan rígido como puede ser el post Metal, la virtud de LESOTHO justamente pareciera recaer ahí, en decir “nuestro estilo tiene X característica, vamos a exprimirla a fondo” siendo las melodías explosivas su caballito de batalla, permitiéndoles no delegar violencia por emotividad, sino complementarlas hasta lograr una pared sonidos que, como en la mencionada canción, les permite salir airosos. Baterías pronunciadas, arpegios de melancolía y un audio exquisito invitan a todo adepto al género y a canciones que requieran atención a darle una oportunidad a LESOTHO.

