JINJER en vivo en Argentina: “Mucho más que una promesa”


Fecha: Lunes 27 de abril, 2026 | Hora: 20 hs. | Ciudad: C.A.B.A. | Lugar: Teatro Flores | Banda invitada: MUÑEKI77A

La escalada de JINJER en el mundo del metal fue tan abrupta como fructífera. Considerando que su trampolín fue un fenómeno viral en tiempos donde la realidad empezaba a medirse en base a views y pulgares arriba, surgió la pregunta de qué tanto de legítimo había detrás del boom. Afortunadamente, los nativos de Ucrania cosecharon una importante base de fans a lo largo del mundo gracias a una discografía interesante aunque por momentos redundante y que se apoyaba mayormente en el despliegue de una vocalista versátil y carismática. 

En Argentina el fenómeno parece haber echado raices y en 2026 donde ya pasó demasiado tiempo desde su aparición estelar las cosas salieron bien para JINJER considerando que un recinto de considerable capacidad como el Teatro Flores estaba poco menos que lleno un lunes. No siempre el target etario de la audiencia es algo a tener demasiado en cuenta pero la observación arroja que en un concierto de JINJER la edad promedio del público no supera los 30 años, seguramente un indicador del oyente que más consume este metalcore groovero que tuvo su pico allá a mediados de los 2000 de la mano de bandas como TRIVIUM o TESSERACT, agrupaciones que tuvieron su pico de popularidad antes de la expansión de JINJER pero que no le aportaron al género la fusión estilística de la que los ucranianos pueden jactarse. Incluso el acto soporte parece una reafirmación del estereotipo “metal/breakdowns/afinación grave” ya que los locales MUÑEKI77A se mueven en esas aguas. Con una apertura que se retrasó una media hora, el cuarteto se permitió incluso la incorporación de un bandoneonista y algunos aspectos estéticos que remitían a una mezcla entre MY CHEMICAL ROMANCE y SLIPKNOT. 

Tras la respuesta positiva por parte de la audiencia y luego del breve set, llegaba el momento de dejarle el escenario a JINJER y comprobar qué tanto funcionaba en vivo Duél, su reciente disco de estudio que si bien goza de buenos momentos ya levantó algunos comentarios respecto a la falta de innovación, algo que en el mundo de la música pesada suele presentarse como el fantasma más temido. Simplemente apareciendo de a uno y sin demasiado preámbulo la banda tomó el escenario y la canción homónima del mencionado álbum encendió la noche y comprobó que el sonido era más que correcto en nitidez pero demasiado alto en volumen. Casi sin pausa más allá de algún saludo protocolar y breve llegaron Green Serpent y Fast Draw, tambien de Duél y es en este punto donde la respuesta del público fue decreciendo levemente, quizás condicionado por la seguidilla ininterrumpida de tres canciones de un álbum demasiado fresco y que evidentemente todavía no caló en profundidad. De todas formas el entusiasmo es palpable y la oportunidad de ver en vivo a tu banda favorita genera más emoción o adrenalina que frialdad calculadora. La cosa cambia con Vortex y Disclosure del genial Wallflower y que exhibe el costado más técnico de JINJER permitiéndoles por unos minutos convertirse en una afilada máquina de groove y técnica difícil de ignorar. La performance del baterista Vladislav Ulasevich lo erige como un virtuoso con capacidad para la polirritmia y el doble bombo que hacen pensar en algún baterista de jazz con inclinación por el heavy. En el bajo, Eugene Abdukhanov alterna entre un tapping que corta en los momentos de furia para que el ambiente respire un poco y unos graves que hacen temblar la valla del Teatro. El guitarrista Roman Ibramkhalilov, más discreto y serio, consigue desde su afinación gravísima que la banda suene gorda y siempre en alto. Pero sí hablamos de performance, la cantante Tatiana Shmaylyuk es sin dudas quien más se luce y la más celebrada por el público. Con un registro que le permite alternanr entre voz limpia y melódica y guturales hiper profundos se gana el aplauso al final de cada canción y colecciona los “te amo” que más de un miembro de la audiencia le regala. 

El desguace de Duél continúa con Tantrum y Kafka, esta última muy bien acompañada con los visuales que desde la pantalla muestran las letras de la canción (algo que se repite a lo largo del show) y que despliegan animaciones referidas al escritor checoslovaco. Con Judge & Judgement, I Speak Astronomy y Perennial llevan la noche a los primeros discos de la banda y por ende son los momentos de mayor respuesta del público, quien se deshace en una avalancha de sudor y carne mientras la banda ejecuta algunos de los momentos más pesados de su discografía sin correrse un centímetro de la claridad que el buen audio ofrece y por momentos sonando realmente pesados y abrasivos. Luego de este breve pero contundente viaje al pasado que deja como resultado exhausto a más de uno, la banda continua con lo más reciente de su catálogo y Someone’s Daughter y Hedonist dejan una sensación más bien fría en la noche. Algún optimista pensará que este apagón anímico se deba al reciente desgaste energético que proporcionaron tres bombazos de antaño, pero la lectura más realista parece indicar demasiado material nuevo para el paladar del joven fan. A priori no es algo negativo, pero la lectura permite suponer que es demasiado pronto para una descarga tan grande de un álbum con apenas un año en la calle y de una banda cuyo pico de popularidad se debió a algunas canciones en particular, lo cual lejos de ser positivo puede atentar la búsqueda de algo nuevo y generar una complacencia fiel pero complacencia al fin. Promediado la hora y media de show, Tatiana agradece nuevamente a todos y visiblemente emocionada anuncia las últimas dos canciones: una sería otro estreno (Rogue) y la siguiente quizás la mayor responsable de que El Teatro esté casi lleno: Pisces. Coreado a rabiar y generando el mayor momento de emoción de la noche, la banda se mueve como pez en el agua durante su interpretación y a la vez devela el truco, la formula secreta de JINJER y que es su principal arma: esa mezcla entre melodía prog y artilugios propios del death metal que tan bien les sienta y que les dio un lugar de renombre en la nueva escena. 

Una falsa despedida y luego de que Tatiana reaparezca (“nos olvidamos de tocar una canción” bromea) la banda le da el gusto a los fans y apasta con Sit Stay Roll Over del gran King Of Everything y nuevamente su faceta más violenta dice presente, con una Tatiana desatada y la banda a punto de explotar de tanto groove y riffs de pesadilla para cerrar la noche ante un público que finalmente les dio la mano derecha. 

La conclusión que dejó la noche es que JINJER en vivo  tiene más de un pergamino del cual sentirse orgulloso, que son una banda ajustadísima, virtuosa y con una de las voces más impresionantes de la actualidad. También, que a veces no todas las decisiones son muy acertadas. Quizás interpretar ocho temas de un disco muy reciente puede atentar en contra del clima, a excepción de contar con una fanbase incondicional que acompañe esos momentos, algo que a simple vista no pareció darse esa noche. Sin embargo, las caras de felicidad a la salida y la entrega que se desplegó durante buena parte de la hora y media inclinana balanza a favor de los ucranianos. Con suerte en una próxima visita y luego de una mayor aceptación del flamante disco se eviten esos baches de anemia emocional a lo largo de la noche.

Texto: Franco Felice

Fotos: Adrián Brizuela 

Agradecemos a Noiseground por la acreditación al evento.

| Metal-Daze Webzine | Marca Registrada | Todos los Derechos Reservados © |

GALERÍA: Si querés ver el álbum completo, ingresá a nuestra página de Facebook.


0 0 votes
Puntaje del Artículo
guest
0 Comentarios
Más recientes
Más antiguos Más votados
Inline Feedbacks
View all comments
Translate »
error: ¡CONTENIDO PROTEGIDO!
0
Nos encantaría conocer tu opinión, comentá!x