Año: 2026 | País: USA | Género: Melodic Black Metal/Acoustic Folk | Sello: Eisenwald Records | Lemmymómetro: ♠♠♠♠♠♠♠ (7/10)
Con una carrera que apenas supera la década, los estadounidenses UADA han logrado hacerse de un nombre en la escena del black metal gracias a dos rasgos que los distinguieron: mucho riff eficazmente redondo y un apego a las melodías contundente, razones que imprimieron en su propuesta extrema una cuota de accesibilidad que les está permitiendo un buen camino y un sólido reconocimiento. Claro, siguen siendo una banda que en sus momentos más crudos le prende una vela a SATYRICON o a MAYHEM pero la formula de composiciones redondas y directas les generó más de un elogio en sus cuatro discos de estudio, entre ellos los excelentes Cult Of a Dying Sun (2018) y Djinn (2020).

Ahora, con un considerable kilometraje recorrido y fieles a un estilo que nunca titubeó ante la experimentación, el grupo lideraro por Jake Superchi decidió revisar sus cuatro álbumes, elegir una canción de cada uno y reinterpretarla en formato ¿acústico? aunque un mejor adjetivo sería “minimalista” o “solemne” ya que el presente Interwoven presenta a esta selección de canciones alejadas de todo elemento del black metal que las resguarda en sus discos oficiales para ofrecer una nueva lectura sobre las mismas. Con un Superchi explorando nuevos aspectos vocales y reemplazando sus clásicos chillidos y guturales por voces limpias, coros e incluso cantos gregorianos, las canciones de Interwoven muestran como sonaría UADA sí fuesen una banda de la edad de piedra, con una percusion mínima pero muy intensa y arreglos de cuerdas que dan la sensación de estar presenciando el nacimiento o la disección de una nueva canción. Así es como la versión de Devoid of Light del disco homónimo se convierte en una experiencia casi cinematográfica, con unos tambores que dialogan con cuerdas y guitarras acústicas en un oasis de coros y recitados, mientras que The Dark Winter, del último álbum de estudio Crepuscule Natura (2023) genera un clima de paranoia pesadillesca gracias a interminables laberintos de guitarra y cuerdas, por momentos recordando a grupos oscuros de culto como COMUS o a las peripecias progresivas del primer CAMEL en el que es sin dudas el momento más álgido del disco.
Es tentador referirse a estas canciones como simples versiones acústicas pero la realidad las ubica más cerca de relecturas, de reinterpretaciones que les permiten desatar un potencial del que sus versiones eléctricas quizás carezcan, relegando volumen pero ganando en intensidad. La versión de Djinn (del álbum homónimo) logra un clima cuya versión oficial relega en pos de una brutalidad que aquí aparece invocada mediante cuerdas graves y un coro tenebroso que haría las delicias de los oyentes del JETHRO TULL más retorcido. Quizás como demostración de que esta faceta minimalista de UADA no solamente se limita al repertorio propio, el disco incluye dos covers que bajo el mismo tratamiento exponen un brillo novedoso: Der Brandtaucher de los alemanes ROME y Something In The Way de NIRVANA, claro ganador entre ambos ya que la impronta lenta y opresiva del tema original adquiere nuevas dimensiones de intensidad y un pulso cercano al Doom gracias al lamento de Superchi.
Queda claro que la inquietud artística es uno de los principales motores de la carrera de UADA, algo que han demostrado tanto en su discografia evitando caer en lugares comunes para el genero como en este experimento que los conecta con su costado más visceral. Es adecuado ver a Intervowen como un momento de reflexión, una pausa contemplativa en la carrera de una banda que ya acusa un recorrido triunfante, una oportunidad de revisitar en otro lenguaje la obra propia y quizás de atraer a aquellos que miran de reojo a un género extremo. Con suerte, serán convertidos en nuevos fieles ansiosos de una futura descarga eléctrica de los estadounidenses. Mientas tanto, Intervowen les permitirá bajar los decibeles y apreciar este novedoso lado oscuro.

