Año: 2026 | País: Reino Unido | Género: Technical Thrash Death Metal | Sello: Metal Blade Records | Lemmymómetro: ♠♠♠♠♠♠♠♠ (8/10)
Hace unos años, emergió en la escena una banda norteamericana llamada NATIVE CONSTRUCT, que traía consigo la idea de reivindicar la esencia de los primeros discos de DREAM THEATER, pero añadiendo su impronta, esa cargada de voces modernas que alternaban entre liricas y guturales, mientras musicalmente fusionaban sus dotes jazzistas con el metal progresivo. Para que se entiende el nivel de tecnicismo que manejaban, ellos, al igual que los integrantes de DT, son egresados de Berklee. Lanzaron su primer y único disco de estudio en 2015 titulado Quiet World. Un disco conceptual que mezclaba toda esta cuestión sonora mencionada anteriormente y relataba la historia de un chico que estaba enamorado de una chica. El chico, un poco raro y excéntrico para los estándares de la época, de su contexto, se sentía marginado, y su incapacidad para hablar por ser mudo, volvía aún más inestable sus relaciones sociales. La chica no devuelve el amor de la misma manera, pero él no logra soltarla y a medida que pasa el tiempo, su pasión se convierte en obsesión y, finalmente, en resentimiento, mientras su mente se aleja cada vez más, hasta que finalmente se convence de que no puede ser amado debido a su condición y sus anomalías, por lo que decide crear un mundo nuevo y fantástico, del que tiene control total: un mundo donde, según sus conceptos, no hay bichos raros ni personas marginadas. Un mundo donde todos están rodeados de personas iguales y sin prejuicios: un mundo mucho más tranquilo. Pese al éxito y a las buenas críticas tanto mediáticas como de músicos del ambiente, su proyecto culmino abruptamente, dejando a sus oyentes con sabor a poco.
Pero por suerte, apareció como por arte de magia, una banda que parece reavivar esta llama que dejaron los oriundos de Boston. CRYPTIC SHIFT, la banda británica, tomó la antorcha que dejó NATIVE CONSTRUCT, elevándola un paso más arriba en intensidad y dramatismo, pero manteniendo la esencia y legado que dejaron los norteamericanos. Los ingleses, que ya contaban con un álbum en sus espaldas, Visitations from Encelauds (2020), presentan hoy su nuevo material Overspace & Supertime, de la mano de Metal Blade Records, que persigue la línea de su predecesor, con pocos temas en la lista, pero de una extensión poco frecuente. Con un death metal progresivo, por momentos muy trashero, continúa con los temas conceptuales y musicales de su anterior trabajo. “El concepto de Overspace & Supertime funciona como una realidad alternativa a los acontecimientos de Visitations From Enceladus, llevando a nuestro personaje a nuevas dimensiones llenas tanto de aventuras más grandes como de encuentros aún más extraños”, comenta el baterista Ryan Sheperson.
El disco de base muestra cinco canciones, pero que alternan entre casi diez minutos y poco menos de media hora cada tema, lo que nos adelanta que estamos frente a una obra que no se gesto al azar, sino que hubo muchas horas de dedicación, creatividad y esfuerzo. A lo largo de estos cinco extensos temas, el grupo propone un viaje sonoro tan complejo como cinematográfico, donde la agresividad del metal convive con pasajes progresivos, atmósferas espaciales y cambios estructurales constantes.
La apertura llega con Cryogenically Frozen. Una composición mayor a los nueve minutos, que funciona como una declaración de intenciones. El tema comienza con un pasaje progresivo y melódico de guitarras limpias que inevitablemente remite a ciertas atmósferas de bandas como Ne Obliviscaris. Esa calma inicial pronto muta hacia un thrash violento y técnico, lleno de riffs nerviosos y cambios de ritmo. A medida que avanza, la canción se vuelve cada vez más progresiva, hasta caer en una especie de reinicio estructural donde el clima se vuelve más etéreo y espacial. Desde allí, la banda retoma la intensidad con una descarga de agresividad y virtuosismo que termina de instalar el tono cerebral y frenético del álbum.
Stratocumulus Evergaol, segundo tema en la lista, lleva esa ambición todavía más lejos, con una duración cercana a la media hora. Se trata de la pieza más extensa y expansiva del disco. Aquí Cryptic Shift explora con mayor profundidad su faceta atmosférica y ambiental, alternando largos pasajes instrumentales con explosiones de violencia controlada. La batería se muestra furiosa y rabiosa, pero siempre al servicio de los matices que mantienen viva la dinámica de una canción de semejante extensión. A diferencia del primer tema, aquí aparecen con mayor protagonismo las voces limpias, interpretadas con un carácter teatral que aporta dramatismo y refuerza la sensación narrativa del disco.
En la segunda mitad del álbum, Hyperspace Topography y Hexagonal Eyes (Diverity Trepaphymphasyzm) adoptan un enfoque más directo. Ambas canciones reducen ligeramente el componente progresivo para abrazar un death metal más crudo y frontal, apoyado en riffs contundentes y sólidos solos de guitarra. Sin embargo, nunca abandonan del todo su inclinación por la complejidad. En Hexagonal Eyes, la intensidad escala progresivamente, y los cambios en el tono de la voz aportan una teatralidad adicional que termina por empujar la canción hacia terrenos más oscuros y violentos.
El cierre llega con Overspace & Supertime, el tema homónimo que funciona como síntesis conceptual y musical del álbum. En esta última pieza, con más de veinte minutos de duración, confluyen muchas de las ideas que aparecieron previamente: guitarras limpias, pasajes atmosféricos, riffs técnicos y cambios de ritmo constantes. La base rítmica introduce además grooves con cierto sabor jazzero que aportan una dinámica distinta, elevando la tensión gradualmente. Con el correr de los minutos, la canción crece en intensidad hasta desembocar en una explosión final de doble pedal extremo y guitarras elaboradas que dejan claro el nivel técnico y compositivo de la banda.
En conjunto, Overspace & Supertime confirma a Cryptic Shift como una de las propuestas más ambiciosas dentro del death progresivo actual: un disco desafiante, complejo y profundamente imaginativo, y que tal como lo describió su cantante “El disco lleva al oyente a un viaje muy profundo a través de la fusión de nuestras influencias, con algunos giros y sorpresas emocionantes en el camino”
Los músicos son:
Alexander Bradley – voz y guitarra
Joss Farrington – guitarra
John Riley – bajo
Ryan Sheperson – batería

